Cultura-Comunicación

“Homo rethoricus”. La retórica, de moda

La competencia que proporciona la Retórica es, si cabe, más necesaria que nunca. La necesitan abogados y políticos, ejecutivos y comerciales, oradores sagrados y publicistas, profesores y científicos.

Los fines de la educación

Robert M. Hutchins criticó en 1941 los principales problemas en la educación universitaria: escepticismo, presentismo, cienticifismo y antiintelectualismo. Una universidad que se precie aspira a enseñar al hombre a pensar. La lección de Hutchins es más actual que nunca.

A propósito de Paul Boghossian en “El miedo al conocimiento”

Frente a las tesis dominantes que sostienen que el conocimiento es algo «socialmente construido», Paul Boghossian defiende que «las cosas tienen una manera de ser independiente de las opiniones humanas».

Eduardo Fernández recopila artículos de Antonio Fontán en “Prensa, democracia y libertad”

Conversamos sobre el oficio periodístico con el editor, con motivo de la publicación de parte de los artículos de Antonio Fontán.

La excelencia como objetivo

El estudio semántico del término "excelencia" invita a repensar el sometimiento del modelo universitario a la lógica empresarial y al marketing.

El derecho natural en Núremberg a propósito de “¿Vencedores o vencidos?”

Los jueces nazis juzgados en Núremberg fueron culpables de instrumentalizar la justicia haciéndola una herramienta del poder político, ello fue posible solo recurriendo al derecho natural.

Sobre la necesidad del buen periodismo

Las imprecisiones, las informaciones interesadas y las noticias falsas han existido siempre. El periodismo también es responsable de ello. Ha dado alas a la idea de que la verdad es un asunto que no tiene sentido. Pero buscarla y contarla es justo lo que cuenta.

¿Cómo debe ser un académico?

El autor intenta dar respuesta a la pregunta: ¿Qué es lo académico hoy? y explica sus recomendaciones para revalorizar la universidad del siglo XXI

Una sociedad en transición

A juicio de Urquizu, se perciben indicios suficientes que permiten afirmar que en un futuro próximo aparecerán nuevas fracturas sociales y que la sociedad del futuro será distinta de la que hoy conocemos.

Lutero

En vísperas de cumplirse los quinientos años de las «tesis de Wittenberg», el cristianismo se plantea la reevangelización de su mundo. Por eso, aunque no solo por eso, más allá de las apologéticas a favor o en contra, hay que revisar la significación de Lutero en esta historia.

El retorno de las humanidades

El autor, fundador de "Nueva Revista", repasa la evolución del concepto de "humanismo" a lo largo de los siglos y destaca la necesidad de recuperar los valores que encierra en el actual sistema educativo.

Edmund Burke o la inspiración de los políticos

En un periodo de grandes turbulencias políticas y de amenazas populistas, volver a aquellos pensadores sosegados que reivindican el valor y la importancia de las instituciones y de los compromisos. Burke fue uno de ellos.

El derecho a ser escuchado

Quizá el columnismo, que cuenta con la brevedad entre sus premisas, sea género darwiniano que sobreviva a la hecatombe internauta. Puede que el entrañable hábito del desayuno a doble página junto a la taza de café camine hacia la extinción.

Compasión y misantropía. Un apunte sobre el liberalismo

Nos preguntamos qué significa ser liberal en nuestro siglo. El autor reflexiona sobre el significado irreductible del liberalismo que le sigue pareciendo el mismo hoy que en los siglos XVII y XVIII.

América Latina y el cambio

El autor sostiene que los cambios de gobierno en Latinoamérica no suponen una garantía frente al populismo y la desigualdad de los países en los que candidaturas de oposición se han impuesto a los movimientos afiliados al socialismo del siglo XXI.

American History X: Obama y el relato postsoberano

Obama ha intentado dar forma a una América postimperial que no renuncia al uso de su poder, pero presenta a éste como una instancia reflexiva y falible.

Revisando la historia de las derechas españolas

Con sus “Estudios revisionistas”, el profesor González Cuevas se revela como el conocedor más profundo del pensamiento de la derecha en España en todas sus manifestaciones.

Manifestantes pacíficos

Sin ánimo de ofender a nuestros corresponsales de cabecera, resulta curioso que destaquen el carácter pacífico de una manifestación, casi como una suerte de legitimación de los manifestantes y de sus motivos

El mito de la generación constituyente

Ahora que se acerca el cuarenta aniversario de su mítico acuerdo, ¿qué podemos aprender de nuestros constituyentes? ¿Cuál es el modo más responsable de contar su historia? ¿Es posible una generación semejante en un momento de división como el nuestro?
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Comunicación corporativa: los empleados son los auténticos embajadores

Hay siete grandes principios para la dirección corporativa de la comunicación Entre ellos: la empresa para la que se trabaja ha de generar confianza y la comunicación se ha de acompasar a la estrategia de la compañía.

Ordeno y mando: unas notas sobre la autoridad

La autoridad es un concepto tan central como controvertido en filosofía política. En todo caso, una teoría filosófica de la autoridad no puede limitarse a explicar en qué consiste, sino que tiene que dar respuesta a la objeción del sacrificio del propio juicio.

Elio Antonio de Nebrija, “El arte de hablar en público”

El libro de la retórica nebrisense que edita Rialp nos invita a visitar a autores antiguos para poder valorar mejor los discursos políticos, académicos, literarios y publicitarios del presente. La edición de Garrido Gallardo es divulgativa pero rigurosa.

Sociedad de la información y nuevas tecnologías

En la década de los 80 del siglo pasado emergen en los países industrializados lo que se ha venido en llamar las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones. Sobre este fenómeno tecnológico arranca la configuración de una nueva estructura social y la sociedad de la información.

La postverdad, lo imaginario, lo falso y las redes sociales

El término "postverdad" se refiere a aquella información o aseveración que no se basa en hechos objetivos, sino que apela a las emociones, creencias o deseos del público.

Las notas de Valentí Puig: al borde del caos

A cada anuncio de una decadencia sigue el desbordamiento de otra vitalidad.

Antonio Fontán, “Prensa, democracia y libertad”

"Prensa, democracia y libertad" desvela al lector la concepción y el modo de hacer periodismo de Fontán, pese a que a priori parezca que los contenidos no se adaptan a las necesidades de los medios actuales y a las demandas del público.

El dudoso encanto de la abstracción

La democracia incuba dentro de sí misma los resortes para su propio socavamiento, al verse dificultada la discución racional sobre los problemas que está llamada a resolver.

Tensiones en el mar del sur de China. Un conflicto de difícil solución

Las disputas fronterizas en el mar que baña las costas de Taiwán, Filipinas, Brunéi, Malasia, Vietnam y la República Popular de China han ido en los últimos años más allá de las palabras y la China continental está tomando decisiones unilateralmente que pueden dificultar la resolución pacífica de esta controversia.

Tertulias políticas en radio y televisión

Una tertulia de mujeres y hombres relacionados profesionalmente con los medios y con facilidad para llegar a los oyentes, gracias a sus dotes espontáneas de buenos comunicadores, suele ser un acierto, un programa de éxito

Prensa digital

El periodismo digital ha hecho que la información fluya en la doble dirección y esto alumbra una forma distinta de entender el periodismo, que lo ha cambiado para siempre

Carlos III: Un reinado para la historia

Pocos reinados en España han tenido tanta trascendencia como el de Carlos III. Tomando como hilo conductor la biografía política y cultural de este rey se ha articulado la exposición Carlos III: proyección exterior y científica de un reinado ilustrado. Su comisario nos lo explica.

Jerarquía de contenidos y el futuro del diario en papel

UNIR reunió ayer a un panel de periodistas para hablar sobre la prensa digital y el futuro de la prensa de papel, en la segunda jornada del Foro sobre la construcción de la opinión pública, dirigido, diseñado y moderado por Carmelo Encinas.

Defender los medios es defender la democracia: la visión de Bill Gates

Donald Trump ha  afirmado que los periodistas se hallan "entre los seres humanos más deshonestos de la tierra". Stephen Bannon, estratega de la Casa Blanca, corrobora: los medios han de tener "la boca callada". En este agitado estado de cosas,  Bill Gates los contradice.

Comunicación corporativa en la era de la globalización

Comunicación Corporativa en la era de la globalización, una obra de Israel Doncel publicada por UNIR, un volumen que es ya el libro de referencia del Máster en Comunicación e Identidad Corporativa de esta Universidad, es también de especial utilidad en el ámbito iberoamericano.

Antonio Jiménez diserta sobre la construcción de la opinión pública y las tertulias políticas

Antonio Jiménez disertó ayer sobre Tertulias políticas en el marco del foro "La construcción de la opinión pública", organizado por UNIR y que dirige Carmelo Encinas. 

Comunicación corporativa: aprendiendo a gestionar la reputación

Ser experto en comunicación corporativa significa ser maestro en el "recurso escaso de la atención", en un mundo en el que lo que predomina es "la distracción digital" y la "generación silenciosa de los que desconectan a los ocho segundos si algo no les interesa".

Bauman ya comprende

Bauman ha muerto. Para la posteridad el afortunado concepto de modernidad líquida que explica el discurrir del hombre entre los sólidos bloques de piedra que un día sirvieron para crear las catedrales hasta el cristal y el acero que componían el Crystal Palace de Londres.

El futuro de Cataluña, IV: la doble reconciliación

Los políticos independentistas afirman que existe una fractura emocional entre una parte importante de catalanes y el resto de españoles. Y esto es un implícito reconocimiento de que algo se ha roto entre los propios catalanes

Las notas de Valentí Puig. Arrecifes de 2017

Terrorismo, política migratoria, secesionismo: he ahí algunos de los esquifes que nos aguardan al pasar la hoja del calendario.

Por qué Kissinger todavía importa

Tanto si crees que Kissinger debería estar en prisión por crímenes de guerra, como si crees que debería ser el futuro Secretario de Estado, reza para que -entre rejas o en un despacho- siga escribiendo libros.

Recetario antipopulista

Las recetas que se glosan a continuación están lejos de presentarse como infalibles y, si de recetas hablamos, han de verse como un complejo vitamínico para la acción pública y no como un antibiótico cuya ingesta garantiza la desaparición del virus pasado un cierto tiempo.

El futuro de Cataluña, III: La trampa del derecho a decidir

El secesionismo usa el confuso derecho a decidir para darle pátina democrática a lo que es populismo puro y duro

El futuro de Cataluña, II: cómo superar la fase populista

Tras cuatro años de improductiva tensión, Cataluña ha de afrontar un debate más realista. El autor de "El acuerdo del seny” va a formular, en semanas consecutivas su diagnóstico y propuestas de mejora.

El futuro de Cataluña, I: del “Procesismo” al tren del diálogo

Tras cuatro años de improductiva tensión, Cataluña ha de afrontar un debate más realista. El autor de "El acuerdo del seny” va a formular, en semanas consecutivas su diagnóstico y propuestas de mejora.

Las notas de Valentí Puig. Deshoras de Europa

El único indicio de una Europa con más voluntad de rehacerse acaba siendo el inesperado François Fillon.

Presidente Trump: guía de perplejos

De cómo EEUU, según observó en cierta ocasión Don Delillo, produce más historia de la que sus novelistas pueden absorber.

Brasil: cambia de presidente, la crisis sigue

Análisis crítico de la situación política y económica que atraviesa Brasil tras la destitución de la presidenta Dilma Rousseff, acompañado de un estudio sobre los problemas estructurales que atraviesa el país sudamericano.

Periodismo cultural y comunidad política ¿De verdad deseamos saber?

Texto de la intervención que Rafael Llano impartió en el simposio sobre «El lenguaje de la crítica. Crítica de exposiciones de arte antiguo en los medios de comunicación», celebrado en la Cátedra Museo del Prado, el 11 de mayo de 2016.

El fin de la era Obama: luces y sombras de su legado

Análisis de los ocho años de gobierno de Barack Obama en Estados Unidos. Su llegada a la Casa Blanca fue un acontecimiento histórico, pero su gestión a lo largo de sus dos mandatos está lleno de claroscuros.
Hugo Chávez

Venezuela. El enfermo de América Latina

A las telenovelas —los recordados culebrones, tan populares en los años noventa— se debe en buena medida la imagen que en muchos lugares del mundo se tiene de Venezuela. Escribiendo sobre la técnica de este género de programas, uno de sus autores más celebrados, el fallecido José Ignacio Cabrujas, ponía énfasis en la necesidad de conducir el argumento hacia un final que explicara todo el sentido del relato. Si Blancanieves muerde la manzana y simplemente muere, explicaba, los lectores se quedarían desconcertados preguntándose por qué se les contaba aquella historia. «Un relato tiene que aterrizar en un desenlace», decía el guionista y también importante dramaturgo; «de otro modo lo que queda es una gran perturbación»1. Sin embargo, en el drama contemporáneo de Venezuela, el protagonista murió hace ya tres años y aún nadie sabe en qué consiste aquella fábula del «socialismo del siglo XXI», ni cómo terminará la incomprensible sucesión de episodios rocambolescos con los que el país sudamericano consigue siempre altos datos de share en los telediarios de todo el planeta. EL CHAVISMO DESPUÉS DE CHÁVEZ «No hay chavismo sin Chávez» era el mantra de la oposición, que ya desde los primeros años del régimen pretendía usar el referendo revocatorio para sacarle del poder. La frase resultaba una obviedad a los ojos de cualquiera, teniendo en cuenta el apabullante personalismo al que parecía reducirse un fenómeno que, por encima del credo socialista, por encima del culto a Bolívar o por sobre la mano alargada de Fidel Castro, era fundamentalmente el hombre al que enfocaban las cámaras de Aló, Presidente; la lengua sin freno ahora reencarnada en Duterte —el actual presidente de Filipinas—, y dirigida un día contra Bush, otro contra el arzobispo de Caracas y otro contra el secretario general de la OEA; la estampa del autoritarismo tropical, que abandonaba de pronto el chándal tricolor para usurpar las galas del general de brigada. Aun con lo sencilla que resultaba la ecuación, el hecho de que el chavismo no pudiera sobrevivir sin su caudillo resultaba tanto más descorazonador cuanto que nada parecía ser capaz de contener el tornado demagógico que hacía lucir raquítica y débil a la política tradicional, e hipócritas y burocráticos a los líderes moderados. Y entonces, de pronto, el hecho biológico llegó como el recurso tirado de los pelos por un libretista excesivamente imaginativo. Creerlo resultaba muy difícil, considerando que, tras varias décadas de presidentes-ciudadanos, perfectamente identificables en la vida burguesa (con sus cátedras universitarias, sus domicilios privados, sus familias o sus devaneos extrafamiliares), Chávez se había rodeado del misterio propio de líderes como Gadafi o Kin Jong-Un: no se sabía dónde residía exactamente, si tenía alguna pareja, quiénes formaban su círculo más cercano. Toda esta opacidad se acentuó aún más durante la enfermedad, y mientras unos insinuaban que había muerto, otros pensaban que el pronóstico no sería muy grave. Sobraban razones para desconfiar después de aquel episodio de 2002, cuando fue destituido de la presidencia por el Alto mando militar y a los tres días se le...
Colombia

Colombia. Una paz firmada pero no refrendada

Cuando la prensa internacional registra que después de cuatro años de negociaciones entre el Gobierno y la guerrilla más longeva de América Latina, una apretada mayoría de ciudadanos (50,22% vs 49,77%) rechazó en las urnas lo acordado que días antes había sido ratificado en La Habana, en la ONU y en Cartagena de Indias, es lógico pensar que el realismo mágico de Gabriel García Márquez sigue siendo la mejor forma de describir lo que sucede frecuentemente en Colombia. El propósito de este ensayo es ofrecer una radiografía del estado actual del proceso de paz e identificar los cambios culturales que vienen operando en la sociedad colombiana en los últimos años por cuenta del mismo. UNA DERROTA INESPERADA Si se tiene en cuenta que en los últimos dieciséis años la imagen desfavorable de las farc ha estado por encima del 82% y que la popularidad del presidente Santos en las semanas previas al plebiscito rondaba el 29% según los datos del Gallup Poll, parece relativamente sencillo explicar que un acuerdo entre ambos iba a tener muchas dificultades en ser ratificado popularmente. No obstante, las encuestas no son el mejor elemento de análisis del resultado plebiscitario, menos aún cuando todas vaticinaban que el Sí ganaría con al menos diez puntos de diferencia sobre el No. El Sí perdió, entre otras cosas, porque la propaganda —llamada pedagogía por el oficialismo— del voluminoso acuerdo de 297 páginas escritas, por lo demás, en lenguaje farragoso e incomprensible para el ciudadano promedio, se estructuró sobre un falso dilema: refrendar la paz o volver a la guerra. Se trataba de un falso dilema no solo porque, en efecto, los colombianos no amanecimos el 3 de octubre con la noticia de nuevas confrontaciones militares en las selvas del país, sino además porque solo los poetas de la paz y algunos incautos podían creer que un acuerdo firmado con una organización que en los últimos años representa alrededor del 20% de la violencia del país y cuyo cese al fuego unilateral catorce meses antes había aproximado a cero sus acciones violentas más significativas traería la pacificación. La paz como panacea, la paz total —como la llamó el presidente Santos— en suma, era un ideal demasiado ambicioso como para hacer cambiar de opinión a quienes estaban precavidos de la acendrada actitud taimada de las FARC y de su tendencia a hacer de las negociaciones una puesta en escena de su cinismo. Por si fuera poco, las escasas apariciones mediáticas de los aburguesados revolucionarios y sus equívocos gestos de conversión llegaron tardíamente, reforzando la desconfianza hacia su voluntad de paz. Los partidarios del Sí, cual liebre confiada en su ventaja absoluta sobre sus competidores, fueron castigados en las urnas por una ciudadanía que, aunque amedrentada por el estigma que se promovió desde el Gobierno y los medios de comunicación de que votar No era oponerse a la paz, depositó el 2 de octubre un voto de protesta que no estaba en los cálculos de ningún analista o encuestador. Y menos, paradójicamente, entre los líderes del No,...

Argentina 2011-2016: de Cristina a Macri

 La nota característica del último lustro de política argentina ha sido el cambio: en diciembre de 2011, Cristina Kirchner era reelecta en primera vuelta con el 54% y cuatro años después, su candidato, Daniel Scioli, es derrotado en la segunda vuelta, por margen estrecho del 2,6%, por un político emergente proveniente del ámbito empresario, Mauricio Macri.El kirchnerismo que gobernó la Argentina tres períodos consecutivos entre 2003 y 2015, fue la expresión local del populismo que dominó la política latinoamericana durante la primera década del siglo XXI y los primeros años de la segunda.Tanto en la política regional como en la global, Cristina Kirchner —como antes su extinto esposo y también presidente— se alineó con esta corriente ideológica. Cabe mencionar que en su última participación como jefa de estado en la asamblea anual de la UN, se reunió con solo dos presidentes del mundo: el de China y el de Venezuela, confirmando así que la primera era su aliado en el ámbito global y la segunda en el regional.El triunfo de Macri en la Argentina en noviembre de 2015 marcó el inicio del retroceso del populismo latinoamericano, que dominó la región durante más de una década.Winston Churchill decía que «los gobiernos populistas se terminan cuando se acaba la plata para financiarlos», y América del Sur confirma esta tesis.El último año que la región creció fue 2014, y quienes gobernaban ganaron las cuatro elecciones presidenciales que tuvieron lugar en ella: reelección de Dilma en Brasil, de Evo Morales en Bolivia, de Santos en Colombia, —apoyado por el populismo en función de su frustrado acuerdo de paz con las farccontra un candidato del expresidente Uribe—, y el Frente Amplio volvió a ganar en Uruguay con una nueva Presidencia de Tabaré Vázquez.Pero en 2015 y 2016 América del Sur fue la región del mundo que menos creció. Se sucedieron así las derrotas del kirchnerismo en Argentina en noviembre del año pasado; la del chavismo en las elecciones legislativas que tuvieron lugar en diciembre; Evo Morales fue derrotado en un referéndum para tener un cuarto mandato consecutivo en febrero; en mayo fue suspendida Dilma en Brasil; en junio un economista neoliberal, Kuckzynski, gana en Perú; seguidamente Correa fracasa en lograr un referéndum para tener un cuarto mandato consecutivo; en agosto Dilma es destituida en Brasil, y el 2 de octubre el gobierno colombiano fracasa en el referéndum para aprobar el acuerdo de paz con las FARC.Todo esto sucede en menos de un año y tiene una dirección políticoideológica clara: la región sale del populismo y crecen o llegan al poder expresiones políticas y programas de gobierno que pueden ser considerados de centroderecha, más allá de diferencias que se dan en cada caso.Las circunstancias hicieron que Argentina con el triunfo de Macri fuera el primero de esta serie de hechos electorales y políticos, y de ahí su significación regional.Tras una apertura internacional que tuvo por objetivo recomponer las relaciones con los países desarrollados de Occidente, en la última semana de marzo, antes que Macri cumpliera...

¿Qué podemos aprender de China?

Podemos aprender que China se piensa a sí misma como se pensaría el Egipto faraónico, si todavía existiese. Que a finales del siglo III antes de Cristo, durante el auge y caída de la dinastía Qin, en China ya se disputaba una gran batalla entre los partidarios del feudalismo y los del absolutismo, una lucha que llegó a Europa más de mil quinientos años después. Que dos discípulos de Confucio, Mencio y Xun Zi, inauguraron –en los albores del siglo III antes de Cristo- un enfrentamiento filosófico entre aquellos que consideraban que la naturaleza del hombre era buena y los que creían que era mala. Que si China es una civilización -grande, fuerte- capaz de tener perspectiva histórica de más de veinte siglos, ¿qué valor puede tener la vida de un hombre ante esa rueda inmensa? Que si China ha roto las concepciones del tiempo también lo ha hecho con las del espacio. Que más allá de las millones de almas que habitan en grises mega-ciudades de las que no habíamos oído nunca el nombre -y que, si viajásemos a ellas, nos parecerían todas iguales-, China se extiende hacia paisajes insospechados propios de un imperio. Al noroeste, desiertos ardientes donde los hombres degüellan corderos y rezan a Alá. Bajando al sur, cadenas de montañas que desembocarán en los picos más altos del mundo, donde los hombres llevan sombreros de vaquero, los templos se adornan de papeles multicolores y las viejas esconden, temerosas, pequeñas fotografías del dalái lama debajo del colchón. Más hacia el este, siguiendo la costa, aparecen las palmeras, la humedad, los barcos y puertos donde antes desembarcaban piratas y ahora embarcan contenedores de mercancías, mientras -a lo lejos- se observa una gran isla de playas paradisíacas llena de hoteles de cinco estrellas y bases militares. En este momento, si cruzáramos al extremo norte del país, nos encontraríamos ante una gran tundra desértica y helada, donde el número de almas va descendiendo y el mandarín se mezcla con los acentos rusos y coreanos. Que si China no es un país sino una civilización, tampoco es un estado, sino un continente. Que esta inmensa masa de tierra está habitada por un pueblo que fue asaltado, durante el siglo XIX y XX, por potencias occidentales, por Rusia y por Japón, pero ha sabido salir adelante creyendo en sí mismo, en lugar de refugiarse en el victimismo o el complejo de inferioridad, enfermedades de los países pos-coloniales. Que aunque no olvida los agravios, ni de hace ochenta años ni de hace milenios, eso no lo frena en su camino de saber lo que quiere y tener grandes ambiciones. Que este sentimiento se extiende desde las élites políticas del país -con todo lo admirable y temible que eso comporta- hasta al niño chino de seis años que conocí en un parque de Pekín y me explicó que, de mayor, quería ser Premio Nobel de Ciencia. Que toda esta energía nacional está sustentada en los personajes más fascinantes que he conocido: los ancianos chinos. Seres humanos...

El ‹‹reality show›› de Donald Trump

El magnate de Nueva York ha logrado sumar los 1.237 delegados que le garantizan la nominación presidencial del Partido Republicano. Su secreto: transformar las primarias de los conservadores de Estados Unidos en lo más parecido a un reality show.
lenguas ibéricas

La articulación del «mundo ibérico», una realidad geopolítica para el siglo XXI

En abril de 2015, la Fundación del Español Urgente, Fundéu, anunciaba entre sus recomendaciones la adopción de un nuevo término en español, paniberismo, que se definía como «la tendencia de carácter geopolítico que plantea la integración de todos los países de lenguas ibéricas», y al que calificaba de «neologismo bien formado». Efectivamente, a diferencia del iberismo, que es el movimiento que tradicionalmente ha impulsado el mayor acercamiento entre los países de la Península Ibérica (no solo España y Portugal, sino actualmente también Andorra), y del iberoamericanismo, que se refiere al espacio de países de lenguas española y portuguesa de dos continentes, América y Europa, la concepción geopolítica y espacial del paniberismo incluye a la totalidad de países, pueblos y comunidades de lenguas y culturas ibéricas de todos los continentes (recordamos que la partícula pan, en griego, hace alusión a «todo»). Este ámbito «panibérico» también se ha denominado iberófono o de la i