Mariano González

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Periodista. Licenciado en Ciencias políticas

El paso de España por Europa

Los libros de Luis Suárez son siempre un encuentro optimista con la historia. Ni se regodea en los errores o desastres, ni rezuma aquel patriotismo de guardia del franquismo. Lo que el mundo debe a España es un repaso a nuestra historia, desde la irrupción de los visigodos en Hispania hasta el reinado de Juan Carlos I, para dejar un mensaje central: la contribución de España a Europa ha sido intensa, comenzando por su modelo de Monarquía, siguiendo por instituciones representativas y la cultura. Y siempre bajo el prisma de la fe católica.Con un estilo sobrio pero incisivo subraya hechos tan concretos como que Gerberto de Aurrillac -papa Silvestre II en 999- estudió el tratado matemático Al-Kwuarizmi, custodiado en el monasterio hispánico de San Juan de la Peña (Huesca). Así introdujo en Europa los guarismos y el número cero, origen del álgebra y del cálculo infinitesimal.La Universidad de París conoció a Aristóteles gracias al arcediano Domingo González, quien tradujo con el judío Abraham Ibn David, en Toledo, La división de la lógica.En España se reconocen, por primera vez, los derechos fundamentales, gracias al Ius Gentium, perfeccionado por la Escuela de Salamanca; se hace la primera traducción importante de la Biblia a una lengua ordinaria; queda abolida la servidumbre cuando el Fuero de León (1035) otorga al siervo el derecho de marcharse y ser libre. Isabel la Católica suprime (1480) cualquier resto de servidumbres.Tanto o mayor alcance tuvieron la Monarquía como forma de Estado y las primeras instituciones representativas, de las que formaban parte los tres estamentos, las Cortes. Existían ya en Castilla (1188). Eran un primer Parlamento que Inglaterra -los Comunes- no tuvo hasta 1258.Es conocida su reforma religiosa, la influyente literatura del Siglo de Oro, su rebelión contra las tropas de Napoléon, la creación de la guerrilla y del término «liberal», usado después en Europa por partidos defensores de la libertad. Lo es menos que, en la Primera Guerra Mundial, Alfonso XIII salvó la vida a miles de judíos sefardíes, con el salvoconducto para salir de Turquía y entrar en Palestina, pues era protector de los Santos Lugares. Todo eso son huellas del paso de España por Europa.UN DISCURSO PERMANENTEEn Lo que el mundo debe a España hay dos niveles de reflexión. Uno, el relato lineal de episodios imprescindibles para entender nuestra historia. Otro, aún más interesante, el sedimiento que el libro deja en el lector. Éste es obra del maestro quien, más allá del dato, ve conclusiones refrescantes y certeras.Quiero decir, que Luis Suárez hilvana aquí un discurso de ideas nacidas en el territorio civilizado por el Imperio Romano, renovado por los visigodos, reconquistado a los musulmanes por los hispánicos y catapultado a América por una gran Reina y sus sucesores. Reparamos poco en esa mezcla de sangre que originó el criollo, clase social que no buscaba el oro y la plata, sino la producción agrícola y ganadera. Gracias a ellos, llega a Europa el café, el cacao, el azúcar, el tabaco, el cuero de caballo o...

Una alternativa a la geometría variable

El curso político termina con tan mal sabor de boca como empezó. Estamos ante un continuo estéril, un distanciamiento entre los principales actores de la vida pública, con efectos paralizantes ante posibles iniciativas para beneficio de todos los ciudadanos, al margen de su ideología o de la comunidad autónoma a la que pertenezcan.El paradigma de esta dispersión de la autoridad y falta de coordinación entre poderes lo encarna la Unidad de Emergencias o grupo de intervención rápida en caso de catástrofes, que necesita ser previamente autorizada para actuar en determinadas zonas de España. Mejor que no haya incendios.Nos vamos acostumbrando al paisaje de lo que llaman los políticos geometría variable: socios distintos para cada ocasión. Claro que ese concepto se parece más a las pequeñas ferias de otros tiempos, en donde tratantes de ganado compraban a las diez un rocín que vendían a las doce, tras descubrir que flojeaba de remos. Así es posible atender intereses de parte y de partido, pero imposible remover obstáculos para el bienestar de millones de ciudadanos.ANTECEDENTESY sin embargo, no estamos condenados a tan torpe sistema. Antecedentes sobran. Desde las primeras elecciones democráticas (1977) hasta hoy, la correlación de fuerzas parlamentarias viene siendo muy parecida. Dos partidos políticos se hacen, una y otra vez, con más del 90% de los escaños del Congreso.En esas condiciones nació la Constitución, precedida de los Pactos de la Moncloa, la reforma de la Justicia y la configuración del Poder Judicial, la descentralización del Estado en las comunidades autónomas, la modernización del Ejército, quedó encarrilado definitivamente un marco jurídico de relaciones Iglesia-Estado, basadas en el respeto mutuo entre la esfera política y la espiritual, ingresó España en todos los organismos mundiales representativos -el de mayor repercusión social y económica, la Unión Europea- y, ya en 2002, se concertó no negociar jamás políticamente con ETA.¿Acaso es ya imposible hallar círculos de confianza entre los dos partidos que polarizan el voto ciudadano? ¿Qué justifica la trifulca permanente entre esas dos plataformas de poder parlamentario? También ahora esos dos grupos suman el 92% de votos en la Cámara Baja.LA VOLUNTAD ELECTORALNunca los mimbres fueron mejores para reemplazar esa subasta de la geometría variable y para diseñar espacios de encuentro entre los dos grandes protagonistas de la política, esos agentes que, a fin de cuentas, deciden todo lo importante.Primer dato. Hay dos partidos aglutinadores del 83,75% de los votos emitidos en las elecciones de 2008, en total 21,2 millones de votos, el 92% de los escaños en el Congreso.Otros dos grupos menores, pero también nacionales -IUy UPyD- ,apañan juntos 1,2 millones de votantes, el 5% de los votos. La suma daría un 88,75% en porcentaje de voto y 22,4 millones de papeletas en manos de partidos ajenos a lo que Felipe González apellidó con precisión «nacionalismos excluyentes».Frente a ese gran bloque, los votantes estrictamente nacionalistas -incluidos los 164.255 de Coalición Canaria- se quedan en el exiguo porcentaje del 6,31% y 1,5 millones de votos. Conclusión: la voluntad electoral está inapelablemente inclinada hacia los...
Nueva Revista

Elegía al código ético de las televisiones

Han pasado casi cinco años desde la entrada en vigor del primer Código de Autorregulación firmado en España por varias cadenas de televisión. Desde entonces, la Agrupación de Telespectadores y Radioyentes de Madrid (ATR) -pionera en la promoción de la calidad de los contenidos en medios audiovisuales y en el impulso a la participación de los usuarios en tan importante actividad- lleva realizados ocho informes sobre el grado de cumplimiento de ese código ético.La iniciativa (abril, 2004) fue aceptada por TVE1, TVE2, Telemadrid y las privadas Antena 3, Cuatro, La Sexta y Telecinco. El compromiso de amparar unos contenidos adecuados a los menores de edad (4-13 años) constituyó un avance histórico en el orden de la autorregulación de los medios. A tal fin, se propusieron vigilar la programación en la franja de 6.00 a las 22.00 horas para no ser agresivos con los consumidores más indefensos, los niños. El segundo compromiso, más contundente, consideró el tramo de17.00 a 20.00 horas de «protección reforzada», con idéntico intento de hacer compatibles ficción, entretenimiento y estímulo a la educación de niñas y niños.BENEFICIOSPersonalidades destacadas (Carmen Cafarell, Alejandro Echevarría, José Manuel Lara y Javier Díez de Polanco) estamparon su firma sobre un documento esperanzador para millones de padres, satisfechos de que contaran con ellos a la hora de decidir y controlar más la programación para menores de trece años. El Código de Autorregulación es uno de los documentos más concienzudos, bien pensado y mejor articulado, de objetivos más explícitos, concretos y generosos conocido en España.Abarca desde el uso de un lenguaje correcto y limpio, hasta filtrar los mensajes discriminatorios e intolerantes, la violencia gratuita, la incitación al sexo y al consumo de alcohol, tabaco y drogas, pasando por evitar la temática conflictiva o las secuencias crudas y brutales capaces de aturdir la psicología del niño. Preserva la intimidad de los menores en los programas informativos y les ahorra los anuncios de programas calificados para mayores, a la vez que se les ayuda, a ellos y a sus padres o tutores, mediante la correspondiente señalización de alertas en otros.Guión prolijo en su desarrollo, convertía este enjundioso código en la joya de la corona televisiva. Los padres podrían tener la seguridad de que, en ese horario de protección reforzada, cualquiera de las programaciones de estas siete cadenas sería buena compañía para sus hijos, aun cuando ellos no estuviesen a su lado.BALANCEDesgraciadamente, entre propósitos y hechos creció la distancia. Por eso, la anterior valoración puede catalogarse de elegía al mejor código ético que ha tenido hasta hoy la televisión en España. Salvo que las cadenas quieran reconsiderar su vigencia activa. Para ellas, dicho documento es un punto de referencia en la calidad de su producción, pues les espolea a apostar por el talento, sin olvidarse de lo inolvidable: la tiranía de las audiencias.La ATR de Madrid inauguró un sistema de control a los objetivos del código. Su primer Informe de Seguimiento data de junio de 2005. Recabó la colaboración de especialistas en Sociología de la Comunicación...
Nueva Revista

Nacionalismo y regionalismo, una técnica de poder

El tiempo es justiciero y pone todas las cosas en su sitio», escribió Voltaire. Aunque, a veces, no haga justicia y las ponga patas arriba, como ha sucedido con la Constitución más democrática e innovadora de nuestra historia, aprobada hace ahora treinta años, el 6 de diciembre de 1978. El cambio, provocado, es un desplazamiento del eje del poder, desde España como nación indivisible a un conjunto de comunidades, que primero fueron autonomías dentro del Estado y hoy caminan hacia la insustanciosa condición de territorios.Triste herencia de los partidos nacionalistas y regionalistas, inflados hasta el exceso por el Gobierno central, que les ha dado un plus de respetabilidad al pactar con ellos. Ambos han sacado pingües ventajas de una operación de reparto del poder, planificada por el actual presidente del Gobierno y sus ayudantes más próximos. Los grupos nacionalistas vascos, catalanes y gallegos han forcejeado todo este tiempo hasta desnaturalizar el Estado de las Autonomías; los regionalistas se han pegado al terreno, vendiendo sus resultados electorales al mejor postor.Paradójicamente, unos y otros vienen perdiendo votos desde hace tiempo. Sin embargo, ganan influencia en las decisiones de Estado, de Gobierno y en las administrativas. Han adelgazado la fortaleza del Estado español y puesto al descubierto que el nacionalismo no trata de despertar ninguna realidad colectiva preexistente, como dicen ellos, sino de alentar una voluntad política que, a su vez, fabrique una nación (A. Cruz Prados. El nacionalismo. Una ideología. Tecnos 2005).USAR Y TIRAREn definitiva, a lo largo de una generación, y sobre todo con la llegada (2004) del nuevo socialismo al poder —el de usar y tirar, representado por José Luis Rodríguez Zapatero—, el Estado autonómico y unitario se ha cuarteado en un mosaico de territorios, cuyo ideal más acariciado parece ser una confederación de pueblos (¿ibéricos?). Las cesiones del presidente, lejos de moderar a nacionalistas (entre los cuales incluyo a IU) y regionalistas, les ha procurado más brío. Y ha devenido en una nueva técnica: la de mantenerse en el poder mediante pactos entre fuerzas políticas antagónicas, pero ambiciosas de mando. Han nacido los nuevos amos de la España posconstitucional, los nuevos ricos en plena crisis de las ideologías.¿Explicación de este fenómeno? La Constitución quiso hacer descansar la bóveda del Estado autonómico sobre dos partidos de implantación nacional. Como el sistema electoral producía mayorías parlamentarias frágiles, aquellos dos partidos recurrieron a los nacionalistas, al PNV y CiU. Hasta que Pasqual Maragall, aprovechándose del «buenismo» de Rodríguez Zapatero, recién llegado a la dirección del PSOE, avanzó un paso más e impuso una estrategia rompedora en el socialismo catalán: se tiñó de nacionalista, ganó por la mano a CiU y tomó la Generalitat (2003) con los independentistas de ERC y ex comunistas de Iniciativa por Cataluña. CiU, nacionalismo más proclive al diálogo, ganadora de las autonómicas, quedó fuera de combate, mientras ERC e ICV, arrellanados en los sillones de cachemir, lucían en el club de los nuevos amos.AL PODER COMO SEATan excéntrico modo de gobernar, dirigido expresamente a conquistar el poder...

Galicia, País Vasco y Europa esperan urnas en plena recesión económica

Pocos mecanismos mejores que las urnas para averiguar el estado de ánimo de los ciudadanos. Aun siendo la actual crisis económica muy profunda, todavía no ha tocado fondo. Ese momento se calcula para mediados del curso político que ahora comienza, justo cuando en junio de 2009 los españoles sean convocados a unas elecciones de carácter nacional, las europeas. Antes o después de esa fecha, se celebrarán otras dos de ámbito regional, las vascas y las gallegas.Habrá urnas en pleno estancamiento de una economía con promesa firme de cursar en recesión. El más peligroso de los escenarios, sobre todo para el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, responsable de una situación social cada vez más angustiosa. El mismo riesgo que para Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular, quien desde marzo de 2004 no ha sufrido debacles electorales pero sí ha perdido todos los combates, aunque sea a los puntos.EUROPEAS EN CLAVE INTERNA¿Deciden los españoles alternativas de gobierno o problemas de política nacional en los comicios al Parlamento europeo de junio próximo? En absoluto. ¿Son candidatos Zapatero y Rajoy? Tampoco. ¿Están en liza algo más que los 54 eurodiputados de la cuota hispana? Evidente que sí. Es una actitud poco consciente, pues la soberanía de los 27 Estados de la Unión Europea se va recortando mediante las directrices de la Unión, en detrimento de cada uno de ellos.El dato es que la virtualidad de las europeas trasciende ese marco. Así, cuando en las de 2004, Zapatero obtuvo un eurodiputado más que el PP, lo interpretó como la reválida de su cuestionado triunfo en las generales de tres meses antes. Por lo tanto, la jornada electoral europea de 2009 será la primera gran oportunidad para medir la fuerza del Gobierno en este tiempo de crisis económica. Si mantiene sus 25 escaños, significará que los españoles confían más en él que en Rajoy para acabar con el desempleo, la inflación, el déficit, la pérdida de competitividad, la falta de inversiones y el deterioro de servicios públicos fundamentales.Abundando en las consecuencias de un resultado electoral adverso para Zapatero, ello constituiría el aviso más serio en sus cinco años de mandato. Además de un duro correctivo a su errático y negligente modo de enfrentarse al embrollo económico que padece España, supondría el primer revés en su carrera hacia el estrellato indiscutido dentro del PSOE. Y lo más temible para su complejo de Moisés salvador, un frenazo a sus aspiraciones de reformar el orden social heredado, con un nuevo concepto de la persona, la obsesión por nuevos modelos de familia, por anular las diferencias de género —sexo incluido—, por borrar las huellas del fenómeno religioso en la sociedad, por saldar cuentas con el franquismo, o decidir cuándo empieza o termina la vida humana. Es decir, fuertes desconchones para el socialismo de diseño siglo XXI.De igual modo, si Rajoy conserva los actuales 24 eurodiputados, fortalecerá su liderazgo, tambaleante por su segunda derrota en las últimas generales y tras su reelección como presidente del PP con un...

Elecciones vascas. Un futuro exclusivamente nacionalista

A la vista de la importancia de las últimas elecciones autonómicas en el País Vasco, Nueva Revista decidió retrasar el cierre de este número paro poder incluir el siguiente comentario de Mariano González, analizando los resultados de los comicios, el día después de las elecciones.